La quinta edición de la SoloMed ha culminado hoy con la entrega de premios a los navegantes participantes, después de una semana de competición que ha vuelto a convertir el Mediterráneo en el escenario de uno de los grandes retos de la vela oceánica en solitario. La regata, que este año ha salido por primera vez desde el Port Olímpic de Barcelona, ha consolidado el papel de la ciudad como referente de la vela oceánica y de la Economía Azul y ha puesto de manifiesto la fortaleza de la Base Mini Barcelona, de donde procedían 11 de los 15 navegantes participantes.
La regata se ha desarrollado a lo largo de cinco tramos muy diferenciados, marcados por unas condiciones meteorológicas cambiantes que han puesto a prueba la capacidad táctica y la resistencia de los navegantes. Tras un inicio muy rápido entre Barcelona y Roses con vientos favorables, la flota se ha ido dividiendo en varios grupos a lo largo del recorrido por las Baleares y las Columbretes, en una sucesión de encalmadas, vientos variables y constantes cambios de posición. El tramo final, frente a la costa catalana, ha sido especialmente exigente, con muy poco viento, tormentas localizadas y largas encalmadas que han mantenido la lucha abierta hasta las últimas millas.
La victoria absoluta ha sido para el navegante de la Base Mini Barcelona Tomás Ruiz, a bordo del Magikarp, un Mini Serie 1043, después de completar el recorrido de cerca de 600 millas entre Barcelona, Roses, las Islas Baleares y las Columbretes en un tiempo de 5 días, 9 horas, 24 minutos y 28 segundos.
El francés Benoit Tuduri, con el Mini 974, Caracole, y el también miembro de la Base Mini Massimo Vatteroni, con el Mini 1006, Kristina II, han recibido el segundo y tercer premio en categoría Serie, respectivamente. Felip Moll, también miembro de la Base Mini Barcelona, ha llegado en segunda posición en tiempo con el Mini Gíljol 931 y ha quedado como primer clasificado en categoría Proto.
El regatista francés Nathan Mesiano, el más joven de los participantes de esta edición, también ha sido distinguido con el Good Performance Award, un reconocimiento otorgado por los propios regatistas premiados de la competición para destacar su rendimiento, actitud y espíritu deportivo a lo largo de la SoloMed.
Una edición que marca un antes y un después
La SoloMed ha celebrado este año una edición especialmente significativa al salir, por primera vez, desde el Port Olímpic de Barcelona. Este cambio de escenario ha permitido acercar la vela oceánica a la ciudadanía y reforzar el papel del nuevo Port Olímpic como espacio de referencia para la práctica deportiva, la innovación y la Economía Azul.
Organizada por la Base Mini Barcelona, la Federació Catalana de Vela y el GEN Roses, con la coordinación de la Fundació Barcelona Capital Nàutica y la colaboración del Ajuntament de Barcelona y del Port Olímpic, la regata se consolida como una cita imprescindible del calendario mediterráneo de la Clase Mini 6.50 y como una prueba de preparación para competiciones internacionales como la Mini Transat.
Reconocimiento a los protagonistas
El acto de entrega de premios, celebrado en el Barcelona International Sailing Center, ha sido conducido por Natàlia Via-Dufresne, responsable de proyectos deportivos de la Fundació Barcelona Capital Nàutica.
La ceremonia ha contado con la participación de Laureà Fanega, director general de la Fundació Barcelona Capital Nàutica; Meritxell Cornudella, miembro de la Junta Directiva de la Federació Catalana de Vela, y Carme Ripoll, miembro de la Junta Directiva del GEN Roses.




