La flota de la Classe Mini 6.50 en Barcelona celebró entre los días 22 y 24 de mayo el último entrenamiento de la temporada 2025-2026. Sirvió para continuar preparando las próximas citas del calendario oceánico, especialmente la regata SOLOMED prevista para el mes de julio.
La jornada, sin embargo, estuvo marcada por los vientos muy flojos, el calor y los térmicos habituales de esta época del año en la costa catalana. A pesar de ello, se combinaron recorridos largos, donde la táctica y la velocidad tenían un papel clave, con ejercicios más técnicos y recorridos cortos para trabajar maniobras y ajustes específicos de navegación.
Por ello, conscientes de las condiciones meteorológicas, los regatistas aprovecharon para seguir afinando aspectos importantes de sus Mini 6.50. Especialmente, trabajaron los trimados, las tensiones del mástil, el reparto de pesos y el comportamiento de la obra viva de las embarcaciones.
Estos últimos son aspectos importantes en esta Classe, ya que la manera en la que el barco libera el agua por la popa es determinante para mantener la velocidad. Esto obliga a cada navegante a adaptar el estilo de navegación a las características concretas de su casco.
En el encuentro también participaron distintos modelos de la categoría Series. Entre ellos, embarcaciones con proa clásica y modelos POGO 3, que combinan conceptos entre la proa tradicional y la proa redonda. Esta diversidad permitió realizar comparativas y pruebas específicas tanto en ceñida como en popa.
Rumbo a la SOLOMED
Más allá de los entrenamientos en Barcelona, buena parte de la flota continúa inmersa en la preparación para la Mini Transat 2027. De hecho, durante las últimas semanas, varios navegantes han acumulado rodaje entre Italia, Francia, Baleares y Barcelona para completar las 1.000 millas en solitario. Este es uno de los requisitos previos para formalizar la inscripción en la regata transoceánica.
La próxima gran cita del calendario será la regata SOLOMED. La prueba saldrá el 15 de julio desde el Port Olímpic de Barcelona y planteará un recorrido aproximado de 600 millas náuticas pasando por Roses, Baleares y Columbretes antes de regresar a la capital catalana.




